El Dow Jones cierra su peor jornada desde 1987 pese a la inyección de liquidez de la Fed

El Dow Jones ha cerrado este jueves con una caída del 9,99%, sellando su peor jornada desde octubre de 1987. El desplome del indicador bursátil ocurrió horas después de que la Reserva Federal (Fed) anunciara varias inyecciones de liquidez en el mercado por un valor total de al menos 1,5 billones de dólares para detener la sangría de Wall Street, que se había visto obligada a suspender —por segunda vez en una semana— su cotización durante 15 minutos para evitar las ventas de pánico. La Bolsa de Nueva York recibió la noticia como un alivio temporal, pero el buen ánimo no duró mucho. Un signo más de que en un desafío de esta envergadura, con una recesión a las puertas si la amenaza del coronavirus no remite pronto, a la política monetaria tal como hoy la conocemos se le ven las costuras.

El batacazo de este jueves se suma al de jornadas anteriores, siempre con el coronavirus y, en menor medida, la guerra de precios desatada en el mercado petrolero como telón de fondo. En la víspera, el Dow Jones había sellado el desplome desde máximos más rápido de su historia: una bajada del 20% respecto al máximo que marcó el 12 de febrero que implica la entrada del índice en territorio de bear market, o mercado bajista, por primera vez en más de una década. Este hito puso fin a los 11 años de mercado alcista, el más largo del que se tiene registro. El S&P cayó este jueves un 9,51%, su decimotercera jornada en rojo en los últimos 15 días y el Nasdaq un 9,43%, arrastrádose ambos al bear market.

“Estos cambios se están haciendo para abordar las interrupciones altamente inusuales en los mercados de financiamiento del Tesoro relacionados con el brote de coronavirus”, afirmó el instituto emisor en un comunicado. Además de las citadas operaciones de inyección de liquidez, que se segmentarán en tres bloques ampliables de 500.000 millones de dólares, la Fed anunció que alterará la composición de las compras de activos por valor de 60.000 millones de dólares (casi 54.000 millones de euros) que lleva realizando desde octubre: ahora, en vez de limitarlas únicamente a letras del Tesoro, el instituto emisor comprará todo tipo de instrumentos de deuda pública estadounidense. Un paso más para seguir retirando papel del mercado.

Las fuertes caídas en la apertura de Wall Street habían sido la respuesta a las medidas anunciadas la noche del miércoles por el presidente de EE UU, Donald Trump, para intentar atajar el coronavirus. El mandatario ordenó la suspensión de los viajes desde Europa, con la única excepción del Reino Unido, por un periodo de 30 días a partir de hoy a medianoche. El veto afecta a los ciudadanos extranjeros que hayan pasado por territorio Schengen en los últimos 14 días. Los inversores lo interpretaron como un reconocimiento más del mayúsculo riesgo al que se enfrenta la primera potencia mundial de no actuar con mayor celeridad.

La tarde del miércoles Trump se reunió con un grupo de banqueros de Wall Street y aseguró que están evaluando varias medidas de estímulo. Después, el Gobierno anunció que la agencia pública para pequeñas y medianas empresas entregará préstamos a bajo interés con un presupuesto adicional de 50.000 millones de dólares y que el Departamento del Tesoro aplazará el pago de impuestos de los pequeños negocios y contribuyentes más afectados por la epidemia. “Esta no es una crisis financiera, es solo una situación temporal”, dijo en un intento de tranquilizar a los inversores a todas luces infructuoso. Este jueves, los mercados, envueltos en una espiral bajista para la que no se vislumbra salida mostraron su insatisfacción: 1,5 billones es mucho, pero en circunstancias tan extraoridinarias como esta sabe a muy poco.

Deja un comentario